Nadia Sheikh: «Si eres una mujer joven en la industria musical no te toman tan en serio»

  • La cantante ha confirmado su próxima fecha en Castellón para el 1 de agosto en El Pinar junto a MClan

Nadia Sheikh nació en Alcora en 1996, y desde que cogió la guitarra por primera vez ha gestionado su carrera y su aprendizaje ella misma. Ser autodidacta y concienzuda la ha hecho estar encima de un escenario desde que tenía 16 años con sus propias composiciones. Con la banda que formó posteriormente, ha tocado en lugares como el FIB o el Manchester Arena, sin tener tour manager, ni agente, ni discográfica. Tras un parón en los directos por la pandemia, se prepara para publicar varios singles antes de que acabe el año y hacer lo que más le gusta: tocar en directo.

¿Cómo te iniciaste en la música?

Desde pequeña la música ha sido muy importante para mi, ya entonces tenía una gran obsesión por The Beatles. Pero todo empezó cuando le pedí para Reyes una guitarra a mi tío, que es músico. Él me la trajo, pero no la toqué. Un día mis padres me llevaron a un concierto de Avril Lavigne en Manchester y fue viéndola a ella cuando decidí que eso era justo lo que yo quería hacer: tocar. Cogí la guitarra y empecé a aprender con tutoriales de Youtube. Me di cuenta de que también quería cantar. Empecé y ya no he parado.

¿Cuándo empezaste a dar conciertos?

Con 13 años me presenté a un concurso de El Corte Inglés y quedé segunda. Más tarde gané el primer premio en un concurso de la discográfica EMI en Madrid. Empezaron a llamarme para tocar a raíz de salir en los periódicos, en El Mediterráneo o el periódico de Alcora, mi pueblo.

Mis primeros conciertos fueron en acústico con 16 años. Mis padres y yo cargábamos el equipo y la guitarra en el coche cada fin de semana. 

¿Tus padres te han apoyado siempre?

Muchísimo. La última gira que hicimos con The Stereophonics la hicimos con el coche de mi padre y mi madre hacía de chofer porque no tengo un equipo detrás, ni tour manager, ni furgoneta ni nada. Me han apoyado muchísimo.

¿Cuándo llegó la necesidad de formar una banda?

Siempre me ha gustado el brit pop, el indie rock… música de banda, pero siempre había tocado en acústico. Con 18 años me mudé a Londres y con la guitarra al hombro tocaba en todos los sitios imaginables en los que me dejaran. Hasta que conocí a un chico en el circuito de acústicos que iba a sacar un EP y me preguntó si quería telonerarlo con mi banda en la fiesta de presentación. Dije que sí inmediatamente pero no tenía banda. Me tocó preguntar a unos compañeros si querían tocar e hicimos el bolo, que en principio solo iba a ser uno y se convirtieron en muchos más. Después de algunos cambios en la guitarra, aquí seguimos. 

¿Cómo te has formado musicalmente?

A raíz del concurso de El Corte Inglés los jueces me recomendaron estudiar piano así que me apunté a la Escuela de la Música de Alcora. Mi profesora Raquel, a la que quiero mucho, quería enseñarme música clásica y yo quería tocar pop y rock. Así que llegamos al acuerdo de practicar ambos estilos. Más tarde, siendo un poco más mayor me dieron una beca de verano en una escuela de jazz en San Francisco; y posteriormente estudié Grabación e Interpretación en el London College of Music. 

¿Cómo es un día de creación para ti?

No tengo un sistema, aunque lo he intentado. Nada de eso me funciona porque no puedo seguir un horario. A veces empiezo a trabajar a las tantas de la noche porque me pongo a tararear una canción y siento la necesidad de coger la guitarra y escribirla. 

Escribo más cuando sufro (risas). El psicólogo es la guitarra. Pero lo que sí suelo hacer es grabar una demo en acústico, luego grabo los arreglos y se lo mando a mi banda. Ellos reemplazan el bajo y la batería y si podemos la grabamos de manera definitiva.

Trabajas sin discográfica, ni mánager, ¿qué ventajas y desventajas tiene esto?

¡Desventajas tiene muchas! (risas). No tienes a alguien con dinero detrás que te diga: “vamos a pagar por el videoclip, por el disco”. No tienes un equipo en el que delegar las partes más técnicas u organizativas. Por ejemplo, no hay nadie que contacte con blogs o periódicos por ti. He pasado horas y horas mandando emails que nunca reciben respuesta. 

No es lo mismo que te representes a ti misma a que lo haga otra persona, sobre todo si eres una mujer joven en la industria porque no te toman tan en serio. Incluso hay compañías en las que si no vas a través de un mánager no quieren saber nada de ti. Tampoco tengo agente, ¡y un agente va genial! Tengo que nombrar a mis amigos Iván y Pere de BandSound en Castellón que me buscan bolos por España, pero no tengo un agente en Reino Unido, ni a nivel global. 

Respecto a las ventajas diré que puedo tener control total sobre lo que hago. Nadie me prohíbe hacer nada, ya que todo lo pago yo. No tengo todo el dinero que necesitaría, pero sí la libertad creativa. 

¿Eres libre artísticamente hablando?

Sí, porque no hay nadie que me diga qué tipo de música he de hacer. Es la parte buena de ser independiente. Mi música ha cambiado mucho y he ido encontrando mi sonido. Ahora mismo creo que estoy en un momento en el que me gusta mucho lo he grabado y el producto que he hecho. ¡Tengo unas ganas de sacarlo que me muero y me siento muy orgullosa!

Has tenido que aprender tú sola más allá de lo puramente musical, como por ejemplo en cuanto a la gestión. ¿Cómo ha sido ese proceso de aprendizaje?

Se ha convertido en un aprendizaje personal porque me he visto en situaciones que no esperaba como artista. He tenido que aprender a la fuerza. En Inglaterra se usa la expresión “ponerse diferentes sombreros”: el sombrero de artista, el sombrero de mánager… Yo me los he puesto todos y algunos que todavía me cuestan.

«He tenido que superar la timidez y hacer las cosas por mi misma»

¿Estos conocimientos son importantes para una artista que quiere dedicarse a la música profesionalmente?

Sí, y más ahora con la cantidad de músicos independientes que hay. Aunque tengas un equipo detrás, debes tener esos conocimientos. Tener un equipo es genial y yo estoy buscando uno, pero a muchos artistas se les ha timado en estos aspectos por no saber cómo funciona la industria. Hoy en día es más sencillo al tener más recursos en Internet, por ejemplo. Ahora puedes buscar en Google: “¿qué tiene que figurar en un contrato discográfico?” o “¿qué hace un agente?”. 

¿Cómo va la búsqueda de este equipo profesional?

Es complicado. Para mi es más importante tener el equipo correcto que un equipo. A estas alturas ya tengo ese bagaje que decía. He hecho pruebas con profesionales y al final no ha surgido. También ha habido gente que ha querido trabajar conmigo y aunque al principio parecía todo muy bonito, ha acabado por ser algo que no me gustaba y no estaba dispuesta a aceptar. 

¿En que has invertido tú el tiempo de confinamiento?

He aprovechado para componer. La vida en Londres va muy rápido y muchas veces no tienes tiempo para concentrarte y tener tranquilidad. He hecho muchas demos, muchos directos en redes sociales, varios videoclips, he sacado un tema nuevo… La situación se ha hecho larga, pero he aprovechado el tiempo. Justo hace una semana que acabamos de salir del estudio, aquí en Londres, así que habrá música nueva muy pronto. Pero de momento estoy gestionando los lanzamientos y aplicando para varias becas de creación y así sacar más temas. También he invertido tiempo en redes sociales. Fuera del dominio público hay muchísimo trabajo que no se ve. 

«El día 1 de agosto estaré en El Pinar teloneando a MClan»

Tocar en directo es lo que más te apasiona ¿Para cuándo la vuelta a los escenarios?

Ya puedo confirmar que el día 1 de agosto estaré en El Pinar teloneando a MClan. Además, tenemos una gira por Reino Unido: Manchester, Leeds, Londres, Liverpool y Cardiff. 

En tu canción Fire Away cantas al amor que tienes por los escenarios, ¿qué supone para ti subirte a uno?

Es tan difícil de explicar que por eso me salió esta canción. Te decía antes que yo soy una persona bastante tímida e introvertida y sin embargo no me cuesta subirme a uno. Cuando canto mi música me expongo totalmente y expongo mis sentimientos. Si algo sale mal, corre a mi cuenta y puede haber cientos de personas mirándome.

¿Prefieres los grandes escenarios o los espacios más pequeños?

Me siento más cómoda en salas pequeñas ya que es allí dónde he tocado más, aunque a veces dan “yuyu” porque tienes a la gente muy cerca. Cuando tocamos en el Manchester Arena no veía las caras de la gente, solo lo grande que era el espacio. Cuando bajé del escenario después de telonear a The Sterephonics y vi la cantidad de gente que había allí, no me lo creía. Es el arena más grande de Reino Unido, caben miles de personas. 

The Stereoponics son un referente para ti, ¿telonearlos ha sido un punto de inflexión en tu carrera?

Todavía no me creo que haya pasado. Es uno de mis grupos favoritos y para mi Kelly Jones es uno de los mejores escritores de canciones que hay. Pero lo que más quiero resaltar es lo bien que nos trataron. Nos permitieron tocar en países en los que nunca habíamos estado y fueron muy atentos con la banda. Hemos podido aprender muchísimo de ellos y eso hace que la experiencia haya sido tan buena. Fue un sueño y nos transformó como artistas y como personas.

Decías que no se te toma tan en serio cuando eres mujer y joven, ¿qué experiencias has tenido en torno a esto?
No es fácil. Nunca nadie me ha dicho que no podía hacer algo por ser mujer, pero sí se han dado situaciones y me he enfrentado a actitudes machistas, aunque las personas que las hacían no se daban cuenta. Me ha pasado que, aunque yo soy la artista y la que hace las fichas técnicas y otras tareas, cuando me he presentado a algún técnico de sonido en vez de hablarme a mí, se han dirigido a mis compañeros. Me ha pasado ser la única mujer de un cartel de un festival. Que me digan: “Me gusta tu sonido, pero ya tengo a muchas chicas en la discográfica”. O el típico: “Toca bastante bien para ser una chica”. Son cosas que vas viendo y están ahí. El hecho de que te subestimen es una realidad en la música y en otros trabajos.

¿Cómo te enfrentas a estas actitudes?

Sigo haciendo sin dejar que me condicione. Si el técnico de sonido se gira para hablar con mi compañero, pues le digo que la ficha técnica la he escrito yo. Creo que hablar sobre ello ayuda y no podemos dejar que estas actitudes nos afecten. 

El otro día leí un poema de Rapi Kaur que dice: “Soy consciente de que soy quién soy, por mis referentes”. Yo tengo oportunidades que mi abuela no pudo tener, por ejemplo. Así que hay que seguir luchando.

Internet se vio como una amenaza terrible por parte de la industria de la música, ¿cómo te desenvuelves en este medio?

Empecé a sacar música cuando Spotify salió. Usé Youtube también desde los inicios. No tengo un equipo de marketing que se ocupe de eso, por lo que sin Internet no podría sacar música tan fácilmente y que alguien lo escuche, por ejemplo, en Perú. Tiene ventajas y desventajas. Las redes sociales, por ejemplo, me cuestan mucho, quitan tiempo, te consumen. Pero me gusta hablar con la gente que me sigue, y eso es para eso Internet es una gran ventaja. Aunque al final, se tiende a vivir en una zona digital y hay que saber adaptarse. Yo creo que he sabido.

¿Vivir en esta “zona digital”, hace que haya vuelto la tendencia de sacar sencillos y no álbumes?

Sí, es algo que ya se hacía en la época de The Beatles y que está volviendo. Ahora puedes hacer «scroll» y pasar de un álbum a otro. Es probable que mucha gente no tenga esos 40 minutos para escucharte. Pero si vas sacando canciones a cuenta gotas, la gente te va descubriendo poco a poco. A mi me gusta el trabajo completo, el álbum. Pero hacer sencillos es más económico, y mis recursos son limitados. Me encantaría sacar vinilos, por ejemplo. La gente me los pide mucho, pero con mi presupuesto es complicado.

¿Qué puedes contar de la música que saldrá este año? ¿Puedes dar ya la fecha de lanzamiento?

La música nueva será más oscura, sobretodo respecto a Fire Away que es más feliz, espero que llegue a la gente ya que es mi trabajo más personal. Pero no puedo darte una fecha exacta, solo que este año saldrá música nueva. Primero singles y luego espero sacar un EP. 

¿Por qué es más oscura? ¿Nace del sufrimiento que comentabas antes?

Sí, nace del sufrimiento. Creo que son más cañeras, sin dejar el indie rock, pero las letras más introspectivas y emocionales muchas escritas durante la cuarentena. Me gustaría que emocionasen a la gente, que les hiciese pensar y sentir. Pero cuando sale una canción deja de ser mía y para cada persona significa algo diferente. 

También es la primera vez que grabo un solo de guitarra yo sola. Hasta ahora siempre había pensado que no era lo bastante buena y esta vez me he dicho a mi misma que podía. Pensé que si no me salía lo repetiría las veces que hiciera falta. Ha sido un aprendizaje muy grande a nivel personal y de banda. El sonido que hemos sacado es nuestro y eso es para mí muy importante.

Para acabar, ¿qué estás escuchando ahora? ¿Recomendarías algún disco a la gente que lea esta entrevista?

Hay un disco que acaba de salir hace dos semanas y es de los que más me gustan de los últimos años. Se llaman Wolf Alice y el disco se llama Blue Weekend. Creo que lo he escuchado unas cuarenta veces ya. 

Nadia Sheikh – Fotografía promocional de Laura Avinent

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